 |
Los riesgos orgánicos se asocian al contexto en que se suele consumir el éxtasis, ambientes caldeados en los que se baila intensamente: el aumento severo de la temperatura corporal (hipertermia maligna), arritmia, convulsiones, insuficiencia renal, rabdomiólisis, coagulopatía, hemorragias, trombosis e infartos cerebrales, e insuficiencia hepática. Se investiga actualmente la capacidad del éxtasis para provocar en humanos la neurotoxicidad detectada en animales de laboratorio, habiendo evidencias respecto a su impacto negativo sobre la memoria. |