María José Regueiros se desplaza en bici por Rivas.
Rivas ha cambiado mucho su fisonomía en los últimos años como consecuencia de la llegada de nuevos vecinos y vecinas y del desarrollo del tejido económico e industrial. En un reportaje publicado este mes, Rd hace una radiografía del modo en que se desplaza la ciudadanía hoy en Rivas, se pregunta sobre cómo nos podríamos mover mejor, y adelanta algunas pautas de lo que va a suceder en los próximos años en una ciudad que no puede pararse.
Textos: Conchi Gallego y Hernán Díaz Fotos: Jesús Pérez
María José Regueiro va a trabajar siempre que puede en bicicleta. “La gente te mira raro cuando vas en bici con zapatos o pendientes ya que no se entiende la bicicleta como medio de transporte, sino como práctica deportiva” dice. María José lleva muchos años moviéndose en bici por Rivas, porque se dio cuenta de que en la mayoría de trayectos tardaba exactamente lo mismo que si lo hacía en coche. Y también pesaron en su decisión cuestiones de salud, “porque así hago deporte, me sale más barato, y no contamino”.
Reivindicativa en su planteamiento, esta vecina de Rivas tiene muchas ideas para lograr que otra gente siga su ejemplo y se desplace por la ciudad a golpe de pedal. “Lo primero que necesitamos es un carril bici en condiciones” porque dice que actualmente es “limitadísimo”. Pero explica que no tiene que ser un carril específico: “basta con pintar en el firme una separación”. Lo más importante, dice María José es que sea una red útil, que una los puntos neurálgicos de la ciudad. “Yo pondría aparcamientos de bicicletas por todos los sitios: en la puerta de los edificios municipales, en los colegios, en los supermercados; y siempre visibles, para animar a la gente a usar la bicicleta”, continúa. María José conoce bien algunas ciudades europeas que, con estructuras y tráfico más complicados que Rivas, tienen redes ciclistas mucho más extensas y completas. “En Estocolmo, en Copenhague, en Suiza, todo el mundo va en bici. Mayores, pequeños, embarazadas, haga frío o calor, con tacones o con chubasquero”, dice con anhelo. Ella lo tiene claro, cuando su hijo, que ahora tiene 5 años, sea un poco mayor, irán ambos juntos al colegio en bicicleta.
En desplazamientos cortos, dentro de la ciudad, dadas las características del municipio, Rivas es una ciudad fácilmente transitable en bicicleta, medio de transporte cómodo, barato, y sin duda, el más ecológico. Pero todavía no son muchos los que se animan a hacerlo.
La red ciclista ripense cuenta actualmente con 5,3 kilómetros de longitud y sigue creciendo. El objetivo, en el medio plazo, es convertir a Rivas en un municipio ‘ciclable’, es decir, una ciudad en la que el desplazamiento en bicicleta sea una alternativa real y viable. En la actualidad se está trabajando en una nueva fase de ampliación de la red ciclista que tiene como horizonte aumentar su extensión actual y así cubrir todo el municipio. Sobre la mesa varias hay propuestas que la Concejalía de Medio Ambiente negociará con los grupos ciclistas locales en los primeros días de octubre. Todas ellas, explican los técnicos municipales, “van dirigidas a seguir ampliando la red de carril bici y cerrando los circuitos existentes para ofrecer una alternativa real de movilidad, y no sólo un espacio de recreo”.
Transporte colectivo
Para trayectos de medio y largo recorrido, una opción posible y recomendable es el trasporte colectivo. Tres estaciones de metro, cinco líneas interurbanas de autobuses (más dos nocturnas) y dos urbanas circulares gestionadas por el Ayuntamiento, son la oferta de transporte público de Rivas. En 2007 se produjeron 2.384.403 entradas en las dos bocas de metro que funcionaban hasta la apertura de la nueva estación de Rivas Futura, el pasado mes de julio. Esto supone una media de 6.532 viajeros al día, de los cuales 4.291 utilizaron la estación de Rivas Urbanizaciones y 2.241 la de Rivas Vaciamadrid. Respecto a la utilización de autobuses, según datos facilitados por la empresa La Veloz, que es la encargada de cubrir los trayectos nuestro municipio y Madrid, cada día 14.000 viajeros utilizaron este medio de transporte, de lunes a viernes, en 2007.
Pero sin duda, el medio de transporte más utilizado por los ciudadanos y ciudadanas de Rivas es el coche particular. Según recoge el Anuario Económico de España 2007, elaborado por el Servicio de Estudios de La Caixa, Rivas Vaciamadrid ha sido el municipio que más ha aumentado su parque automovilístico de 2001 a 20006 (60,4%). Se trata de una cifra directamente ligada al aumento de población (Rivas también figura como el municipio con mayor crecimiento poblacional en ese periodo, 65,9%). Este dato, pese a su espectacularidad, no nos puede dejar indiferentes.
Aunque en una localidad como Rivas, que ha hecho una apuesta global en favor del desarrollo sostenible, un horizonte deseable sería que el uso del vehículo particular se viera limitado a la mínima expresión, a corto plazo, entre las responsabilidades del Ayuntamiento está garantizar que el tráfico rodado en la ciudad sea fluido y sencillo. Por tanto, hablar de movilidad es también hacerlo del estado de los viales (calles y aceras) y de la señalización.
Las actuaciones municipales en este ámbito tienen como lema ‘Conseguir que lo antiguo no se convierta en viejo’ y aunque son trabajos acogidos generalmente con recelo por los vecinos y vecinas, que ven alterado su entorno por las obras (asfaltado, acerado, señalización, etc.), no dejar de ser actuaciones necesarias, ya que el uso y el paso del tiempo deterioran los viales haciendo necesaria su renovación cada cierto tiempo. Durante el mes de octubre, si la lluvia lo permite, se dará término a la ejecución de la tercera fase del Plan Municipal de Viales que ha desarrollado actuaciones de acondicionamiento en diversas calles, plazas y aparcamientos de la ciudad, principalmente en los barrios de Covibar, Pablo Iglesias y La Partija. La inversión municipal en esta fase ha ascendido a cerca de 3,5 millones de euros.
Si no hay más remedio
Ya que a nivel particular podemos hacer poco por controlar las emisiones de nuestros vehículos, algo que depende exclusivamente de los fabricantes y que según una campaña lanzada por la organización Greenpeace (http://coches.greenpeace.es/home.html), falsean en su publicidad los datos sobre las emisiones de los vehículos, lo que sí podemos es colaborar a reducir el número de coches que circulan diariamente por nuestras carreteras. La Concejalía de Medio Ambiente de Rivas tiene un servicio que pone en contacto a personas que quieren compartir su coche en sus desplazamientos habituales. Durante el mes de octubre se va a dar un nuevo impulso a este programa, “que tiene todavía pocos usuarios” reconoce Sira Rego, concejala de Medio Ambiente, ya que el Ayuntamiento de Rivas se va a sumar a la Red Compartir Coche formada por casi un centenar de municipios y entidades. “Nuestro objetivo es promover y facilitar esta práctica, que sin duda beneficia al medio ambiente” explica Rego. (Ver más sobre esta iniciativa en la pág. 45 de Rd).
Las concejalías de Medio Ambiente y Transporte están trabajando de forma conjunta para conocer la situación de la movilidad en nuestra ciudad con el objetivo de elaborar el próximo año un Plan Urbano de Movilidad Sostenible. Uno de los pilares sobre los que se fundamentará ese plan será el Estudio sobre Movilidad Urbana que actualmente está realizando el Ayuntamiento de Rivas, gracias a una subvención del Instituto para la Diversificación y el Ahorro Energético (IDAE) del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio.
Este trabajo permitirá realizar un diagnóstico detallado de todos y cada uno de los factores que intervienen en la movilidad de una ciudad: uso del transporte público (autobuses y metro) y de vehículos privados; flujos de circulación de vehículos, estableciendo horas punta de entrada y salida y puntos negros; utilización de transportes alternativos; relación entre peatones y vehículos privados; adecuación de los aparcamientos en los distintos puntos de la ciudad, y específicamente los de las estaciones de Metro; accesibilidad al transporte público, y cumplimiento de las ordenanzas que regulan la movilidad, por ejemplo las de carga y descarga.
Para conocer mejor las opiniones y necesidades de la ciudadanía ripense, se harán más de 1.000 encuestas entre la población. Los resultados que se obtengan de estas encuestas se complementarán con los datos sobre flujos de movilidad urbana de los que dispone el Ayuntamiento a través del moderno sistema informático apoyado en su red de fibra óptica, con el que se mide el número de vehículos que circulan en cada momento por las calles del municipio.
“Rivas ya no es la misma ciudad que hace unos años. Nos movemos de forma diferente y también tenemos necesidades nuevas. Este estudio nos permitirá conocer, por ejemplo, si las rutas y frecuencias de las dos líneas circulares de autobuses que funcionan en el municipio son adecuadas o si necesitan ser mejoradas para ofrecer un mejor servicio”, explica Yaiza García Reca, concejala de Transportes.
Una vez que se tengan las conclusiones del estudio, el Ayuntamiento elaborará el Plan Urbano de Movilidad Sostenible, que contendrá propuestas de mejora en cada uno de los aspectos relacionados con la movilidad. Las propuestas que dependan de competencias municipales (por ejemplo, el ordenamiento del tráfico urbano o la extensión de la red ciclista) se pondrán en marcha de forma inmediata; otras, que dependen del Consorcio Regional de Transportes, como las relacionadas con los autobuses interurbanos y el Metro, serán negociadas con las autoridades regionales para su puesta en marcha en el menor plazo posible.
Fuera barreras
Por su parte la Concejalía de Mantenimiento de la Ciudad ha adjudicado recientemente un proyecto encaminado a construir una ciudad sin barreras. “Cuando hablamos de accesibilidad no hablamos sólo de personas con movilidad reducida, ya que la movilidad afecta a todas las personas, desde una acera en la que no cabe un carrito de un niño a un soporte publicitario que impide la visibilidad” explica Francisco Javier Fernández, concejal de Mantenimiento de la Ciudad. “Vivimos en un municipio que ha crecido mucho y muy rápido en los últimos años y es nuestra labor que las zonas más antiguas de la ciudad no se queden atrás en accesibilidad”.
El proyecto consiste en la elaboración de una Auditoría de Accesibilidad de las zonas públicas del municipio (calles, aceras, parques y espacios públicos), edificaciones e instalaciones municipales y transporte comenzando por las zonas más antiguas de la ciudad y en aquellas donde se van a realizar obras de renovación y mejora. En este proyecto, como siempre cuenta, y mucho, la opinión de la ciudadanía. “Se van a tener en cuenta todas las voces, pero especialmente las de las asociaciones ripenses que trabajan en el ámbito de la discapacidad”. El proyecto de accesibilidad contempla también acciones formativas dirigidas a técnicos municipales de las áreas de urbanismo, mantenimiento y policía.
Conducción ecológica, conducción segura
Con motivo de la Semana de la Movilidad en Rivas, el pasado mes de septiembre, se celebró un curso de conducción eficiente en el que participaron un reducido grupo de ripenses, que aprendieron de forma práctica cómo desarrollar un nuevo estilo de conducción. “De media conseguimos una reducción del 20% tanto de consumo de combustible, como de emisión de CO2 a la atmósfera”, explican Carlos Mínguez y Antonio Serrano, profesores del curso. ¿El truco? Conducir atento a lo que pasa a nuestro alrededor, para evitar cambios bruscos de velocidad y manejar las marchas adecuadamente. “Hay que aprender nuevos hábitos y hay que practicarlos, ya que supone un cambio en nuestro estilo de conducción”, añaden. En los próximos años estas pautas serán, previsiblemente, parte de la formación que reciban los alumnos y alumnas de las autoescuelas.
La motivación para participar en una actividad como esta es múltiple. Alejandro Gabriel, uno de los participantes, explica que llevaba tiempo buscando dónde hacer un curso así “antes cogía a diario el coche y creo que esta formación me puede ayudar a ahorrar combustible y además a ser más respetuoso con el medio ambiente”.
Y además del beneficio económico y medioambiental hay mejoras colaterales ligadas a este nuevo modelo de conducción, por ejemplo la reducción del ruido. Un ejemplo, un coche circulando a 4.000 rpm (revoluciones por minuto) emite el mismo ruido que 32 coches a 1.000.